lunes, 27 de octubre de 2014

Jabón de rosa mosqueta y caléndula



Los aceites de rosa mosqueta y caléndula son muy apreciados en cosmética. Tienen infinidad de propiedades, como la antiinflamatoria, hidratante, desinflamatoria y tónica. Ayudan a regenerar la piel y mantener hidratadas las pieles sensibles, 
con estrías, eccema, etc.

Estos jabones están pensados para todo tipo de pieles,
 son ideales como jabones faciales de uso diario.




La fórmula está compuesta por aceites saponificados de oliva virgen extra (macerado de rosas), pepita de uva (macerado de caléndula), rosa mosqueta, palma y coco. También mantecas de cacao y karité.

 


Aromatizados con fragancia de jazmín y aceites esenciales de sándalo, 
petit grain y patchuli. Su olor es delicado y delicioso.










Espero que les guste.

Saludos y hasta pronto.


miércoles, 22 de octubre de 2014

Jabón facial para reinas






Empecé a hacer jabón artesano porque notaba que después de la ducha o el baño mi piel estaba tirante y me picaba. Este jabón está hecho pensando en las personas que como yo tienen la piel delicada. También para pieles maduras que no necesitan una limpieza excesiva pero si una hidratación extra. 
Es un jabón facial para el invierno, aunque puede utilizarse también en el baño o la ducha. 
Para pieles sensibles, maduras, con tendencia a seca o mixtas. Para las amantes de los intensos aromas florales.




Los ingredientes son excepcionales: aceites saponificados de oliva virgen extra, almendras dulces, argán, rosa mosqueta, estearina de palma y coco. Mantecas de karité, cacao y túcuma. Cera de abejas, seda, leche de avena y fragancia de mimosa.



 

 





















Espero que les guste.

Saludos y hasta pronto.


viernes, 17 de octubre de 2014

Thalasso, un trocito de mar


Me gusta el mar, me gusta muchísimo. Puedo pasar horas metida en el agua. Supongo que muchas personas que sufren dolor como yo me entenderán: esa sensación de ingravidez cuando estás en el agua, cuando el cuerpo pesa menos y los movimientos se hacen más fáciles. Movimientos que serías incapaz de realizar en tierra firme, se hacen posibles gracias a la flotabilidad en el agua salada.
El mar tiene muchas propiedades beneficiosas, tanto a nivel físico como mental. El agua del mar es rica en minerales como el potasio, magnesio, silicio y azufre, que revitalizan la textura de la piel.
Bañarse en el mar favorece la eliminación de toxinas. Se estimula el circuito venoso y linfático de nuestro organismo lo que nos ayuda a drenar líquidos y eliminar toxinas.
Fortalece los huesos. El calcio y fósforo se encuentran en el mar, lo que favorece que estos mismos elementos se fijen en el cuerpo humano. Además, ayuda a la movilidad de músculos y articulaciones (este es uno de los beneficios que más me gusta).
Desinfecta y mejora las heridas cutáneas: El yodo, elemento existente en el agua de mar, tiene un efecto desinfectante y mejorador en el aspecto y estado de las heridas.
Activa la circulación. La presión del agua que es mayor que la del aire  facilita la circulación venosa de retorno, misma que se encarga de impulsar el flujo sanguíneo al corazón.
El aire del mar también actúa como un auténtico aerosol, enviando gran cantidad de micropartículas a la atmósfera. Son pequeñas gotas de 20 a 100 micras cargadas de oligoelementos que absorbemos rápidamente a través de los alveolos pulmonares.
Por otro lado, la presión atmosférica es máxima al nivel del mar y la cantidad de oxígeno mayor, lo que se traduce en una oxigenación más activa del organismo, que tiene una acción sedativa y ralentiza el ritmo respiratorio.

Para hacer un jabón que me recordase durante el invierno todos los beneficios del mar, hice una fórmula repleta de elementos marinos: THALASSO



Ingredientes: Aceites saponificados de oliva virgen, coco, palma y almendras dulces. 
Además, lodos marinos con yodo, sales del Mar Muerto, alga chlorella, 
alga fucus, seda y carbón activado. 

Para todo tipo de pieles, especialmente mixtas y con tendencia a grasa.




Aromatizados con aceites esenciales de sándalo, lavanda, ylang-ylang, patchuli. 
Fragancia de verbena-limón. Predomina el olor a los lodos marinos. 
Huele a arena mojada, o eso me parece a mi.











Espero que les guste.

Saludos y hasta pronto.


lunes, 13 de octubre de 2014

Carlota contra la grasa, jabón de zanahoria



El color de la zanahoria es espectacular, realmente la mayoría de frutas, verduras y hortalizas ofrecen cientos de matices dentro de la gama cromática. Pero la zanahoria tiene el poder de aportar su color (carotenos) a los jabones sin degradarse con el paso del tiempo, sin oxidarse (como puede ocurrir por ejemplo con las fresas o el tomate). Por eso, buscando colorantes naturales la zanahoria es una gran opción.

Por otra parte, la zanahoria aporta en nuestra alimentación gran cantidad de betacarotenos, antioxidantes, agua, azúcar, vitaminas (A, E, B, B3) y minerales. Ayudan a nuestro intestino, son un laxante natural y también combaten la anemia. Por si todo esto fuera poco, el consumo de zanahorias ayuda a disminuir el colesterol.

En cuanto a la piel, se puede utilizar la zanahoria de forma tópica, por ejemplo como mascarilla nutritiva facial, y para absorber impurezas
 (ideal para pieles con acné, ya que equilibrará la grasa).  

Pensando en esas pieles grasas están elaborados estos jabones de zanahoria:




Elaborados con aceites saponificados de oliva (macerado en caliente de zanahoria), coco y manteca de tucuma (con alto contenido en caroteneoides). Además, contiene zanahorias, leche de coco y vitamina E.




 Los jabones están aromatizados con fragancia de franguipani. 

Para los que huyen de las fragancias, hemos elaborado un jabón de glicerina pensado en combatir el acné. Elaborado con aceite de coco, aceite esencial de lima y árbol de té.

También hemos elaborado un tónico sin alcohol para el cuidado de las pieles grasas. Hablaremos de ello próximamente.










RECETA: MASCARILLA DE ZANAHORIA PARA PIELES GRASAS

Dificultad baja
Ingredientes: 2 zanahorias, 2 cucharadas de yogur natural, agua mineral y fécula de maíz.
Para pieles acnéicas, sensibles,  grasas, congestionadas, manchas solares,

1. Lave y pele dos zanahorias de tamaño medio.
2. Ponga a cocer las zanahorias en agua mineral hasta que estén blanditas.
3. Triture las zanahorias y deje que se enfríen.
4. Añada al puré dos cucharadas de yogur natural y una cucharada pequeña 
de fécula de maíz. Remueva bien los ingredientes hasta conseguir una consistencia cremosa.
5. Lave la cara con jabón artesano, después aplíquese la mascarilla sobre el rostro 
y deje actuar de 15 a 20 minutos.
6. Retire la mascarilla con agua tibia. 
_______________________________________



Espero que les guste el jabón y la receta.

Saludos y hasta pronto.


viernes, 3 de octubre de 2014

El jabón de Dafne


"A Dafne ya los brazos le crecían, 
y en luengos ramos vueltos se mostraban; 
en verdes hojas ví que se tornaban, 
los cabellos que al oro oscurecían. 
De áspera corteza se cubrían los tiernos miembros, 
que aún balbuciendo estaban; 
los blancos pies en la tierra se incaban 
y en torcidas raíces se volvían 
Aquel que fue la causa de tal daño, 
a fuerza que llorar, crecer hacía 
el árbol que con lágrimas regaba. 
¡Oh miserable estado, oh mal tamaño! 
Que con lloralla cresca cada día
 la causa y la razón por qué lloraba."

Garcilaso De La Vega




Pensando en el laurel, en lo que evoca, no he podido evitar recordar el mito de Dafne y Apolo, su enamorado. Este soneto hace referencia al tópico del amor no correspondido y el ideal no alcanzado, usando la mitología, en este caso la historia de Dafne y Apolo: justo antes de que Apolo pueda alcanzar a su amada Dafne, ésta (que no estaba enamorada de Apolo) pide ayuda a los dioses y la transforman en laurel. Con las lágrimas de Apolo, Dafne crece. En el soneto, Garcilaso explica la transformación de Dafne en el laurel, las consecuencias de este cambio y como Apolo llora por esta causa, por lo tanto, el tema del soneto es el amor como causante de un mal, en este caso, la transformación de Dafne en el árbol y la frustración por no conseguir lo que se quiere.

Pobre Dafne, convertida en laurel por culpa de Apolo.

Y ustedes se preguntarán qué tiene que ver todo esto con el jabón... pues todo y nada, simplemente que casi todo lo artesano tiene un motivo, tal vez podemos llamarle inspiración, y como en este caso hice jabón de laurel, dejé volar la imaginación y pensé en más cosas además de aceites y fragancias. 

A mi las hojas de laurel me evocan muchas cosas: las cabezas romanas laureadas, Dafne, el olor de los guisos de mi madre, el árbol que teníamos en el campo, el aceite esencial tan potente y las bayas con las que alguna vez haré un aceite.


Este es el Jabón de Dafne:


 

Elaborado con todo el mimo del mundo, la fórmula contiene: 
aceites saponificados de girasol (macerado de laurel y romero), 
oliva virgen extra, coco, ricino y manteca de mango.
Además, vitamina E y yogur griego.





Aromatizados con aceites esenciales de laurel, romero, 
limón, mandarina y patchulí. 
Pensado para todo tipo de pieles.









Espero que les guste.

Saludos y hasta pronto.



sábado, 27 de septiembre de 2014

Midnight soap



En la noche de San Juan se celebra la llegada del solsticio de verano (el 21 de junio). 

Uno de mis compañeros jaboneros, Sergio Masala, nos anima en su foro cada año a elaborar un jabón esa noche, y yo así lo hice. Para mi no es una novedad trabajar por la noche, realmente me gusta, sobre todo en verano, cuando ya todo está en silencio y los demás duermen. Entonces la tranquilidad es absoluta, no suena el teléfono,
 la agradable soledad y calma da la oportunidad de concentrarse 
en todos los detalles del trabajo que quiero realizar.





La fórmula está compuesta por aceites saponificados de oliva virgen (macerado de caléndula), sésamo, soja (macerado de romero) y coco, 
también manteca de karité y ceras de soja y jojoba. 
Enriquecido con vitamina E y trufa fresca.






Los jabones están aromatizados con fragancia de jazmín de noche, 
pensé que era muy apropiada para este jabón de media noche.











"En la noches frescas y húmedas del Verano y Otoño podemos percibir 
la dulce aroma que brota del Galán de Noche o Huele de noche.  
como se le conoce en otros países.
Diminuta flor en racimos de un árbol o bien una gran flor 
que vive solamente una noche.
tienen el nombre científico de Cestrum Nocturno debido a sus flores grandes, 
fragantes y nocturnas,"  Fuente: Blog de Jardinería.













Espero que les guste.

Saludos y hasta pronto.


sábado, 20 de septiembre de 2014

Tutorial: Las ceras como aditivos en el jabón.




Jabón de la Reina, con cera de abejas
En muchas ocasiones habrán leído que añado ceras a los jabones. Se viene haciendo desde el principio de los tiempos por los jaboneros, ya que las ceras aportan diversas cualidades interesantes. Lógicamente, la más evidente es la dureza física. También se utiliza por ser una materia prima natural altamente resistente a la acción de hongos y bacterias. La cera de abejas sube el acondicionado a los jabones, lo que quiere decir que ayudarán a suavizar y nutrir nuestra piel. Pueden leer este post de Beatriz Achával para ampliar la información sobre la cera de abejas.


Ceroplastes cinensis, insecto segregador de cera 
Otra cera de origen animal es el Espermaceti, procedente de las ballenas. También la Cera China, segregada por insectos como el ceroplastes. La lanolina es una cera procedente de las glándulas sebáceas de algunos mamíferos como las ovejas.

Punto y aparte merece el ácido esteárico, que procede de la síntesis de aceites y grasas (animales y vegetales), tiene características similares a las ceras, pero su composición química  es diferente. Pero hablaremos de él en otra ocasión, así nos ceñimos a las ceras comunes.

Preparando este post, me he dado cuenta de mis nulos conocimientos de química. Intentando entender la forma en la que saponifica una cera, busqué ayuda entre amigos químicos como Pamela Morales y jaboneros como Ana Serrano Varea a los que agradezco la colaboración.

Es importante y responsable conocer el origen de la materia prima que utilizamos en nuestros jabones. Es horrible comprobar las condiciones en las que se encuentran los candelilleros (extractores de cera candelilla), o el peligro de deforestación de las selvas de Brasil (para la extracción del aceite de palma o de la cera carnauba). Realmente no es necesario contribuir a estas barbaridades para la realización de jabones artesanos. Siempre nos quedan grasas y ceras de excelente calidad que no atacan el medio ambiente o que proceden de extracciones responsables. 

Pero empecemos por el principio...

QUÉ ES UNA CERA

Según la Real Academia Española, la cera es una Sustancia sólida, blanda, amarillenta y fundible que segregan las abejas para formar las celdillas de los panales y que se emplea principalmente para hacer velas. También la fabrican algunos otros insectos.

Esta es la definición de la cera de abejas, pero sabemos que existen otros tipos de ceras que pueden ser de origen vegetal, animal y mineral. Una cera es una sustancia sólida, blanca o amarilla, fundible e insoluble en agua, de origen animal, vegetal o mineral, que es muy maleable y tiene diversos usos (...). Una cera debe ser sólida a 20°C , ser cristalina, fundir arriba de 40°C sin descomposición; tener una viscosidad relativamente baja por arriba del punto de fusión, tener propiedades de consistencia y de solubilidad que dependan estrechamente de la temperatura y poder pulirse con la aplicación de una presión ligera. 

De la palma se extrae la cera carnaúba
 Las ceras son ésteres de los ácidos grasos con alcoholes de peso molecular elevado, es decir, son moléculas que se obtienen por esterificación, reacción química entre un ácido carboxílico y un alcohol, que en el caso de las ceras se produce entre un ácido graso y un alcohol monovalente lineal de cadena larga. Son sustancias altamente insolubles en medios acuosos y a temperatura ambiente se presentan sólidas y duras. En los animales la podemos encontrar en la superficie del cuerpo, piel, plumas, etc. En vegetales las ceras recubren en la epidermis de frutos, tallos, junto con la cutícula o la suberina, que evitan la pérdida de agua por evaporación en las plantas. Otro ejemplo es la cera de abeja, constituida por un alcohol (C30H61OH) y ácido palmítico ((CH3(CH2)14COOH)). Organismos que forman plancton son ricos en ceras, por esta razón, animales marinos de regiones frías, cuyo alimento principal es el plancton, acumulan ceras como principal reserva energética.

 Los lípidos simples son abundantes en la naturaleza en forma de: ceras y glicéridos. Los glicéridos a su vez se encuentran en forma de grasas y aceites.

TIPOS DE CERAS

Aunque ya hemos dicho que existen diversos tipos de cera, yo solo utilizo las de origen vegetal y la de abejas. Saber los índices de saponificación es necesario para poder hacer jabones, como ya hemos explicado en otras ocasiones. La dificultad aparece al intentar buscar el SAP de las ceras, ya que normalmente no se utilizan para la elaboración de jabones (supongo que por su elevado coste).


- Cera de abejas: Como su nombre indica, la producen las abejas, por lo tanto no es un producto vegetal, sino una secreción animal. Se encuentra en los panales, y la segregan estos insectos por medio de sus glándulas cereras. (63º fusión). Saponificación: 1g-0,094 KOH/g)




- Cera carnauba: Producto exudado de las hojas de la palma de cera, Copernicia cerífera, originaria de regiones del trópico sudamericano. Se trata de la cera fundente natural más dura, y se utiliza para fabricar  velas, grasa para zapatos, cera de alto lustre, barnices, discos fonográficos y pinturas para automóviles.(78-85º fusión). Saponificación: 1 g-0.088 KOH/g





 
 - Cera de soja: obtenida a partir de los granos de la planta de soja, por hidrogenación del aceite de soja. Actualmente es muy valorada para la fabricación de velas, ya que no es contaminante como la parafina, además de ser mucho más duradera. (48º fusión)



 

- Cera bellina: Es una cera de abejas modificada, más útil para la realización de bálsamos y cremas (para espesar aceites, evitar cristalizaciones, etc). Muy valorada por aportar suavidad e untosidad.




- Cera de arroz: Se extrae del salvado de arroz, tiene un punto de fusión muy alto, por lo que es complicada su utilización en jabones. Sin embargo me gusta por la suavidad y brillo que aporta.  Es menos untosa que la cera de abejas (81º fusión). Saponificación: 75-120



 


 - Cera candelilla: Se extrae del arbusto Euphorbia cerifera. Según mi experiencia es similar a la cera de arroz, también facilita el desmoldado (70º fusión).





 
Cera de mimosa

Otras ceras vegetales:
- Cera de mimosa.
- Cera de cáñamo.
- Cera de caña de azúcar. 
- Cera de jojoba.
- Cera de rosas.
- Cera de japón.
- Cera de ricino.
- Cera de uricuri.
- El aceite de jojoba es una cera vegetal líquida.
- La cera montana se encuentra en la lignita 
(cuyo origen son plantas del periodo terciario)

Mi experiencia me dice que cualquier cera (de origen vegetal o animal) puede utilizarse en los jabones, sin embargo, sabiendo el índice de saponificación de la cera de abejas y la cera carnauba, será más fácil predecir los resultados. Saber los índices de saponificación es necesario para poder hacer jabones, como ya hemos explicado en otras ocasiones. La dificultad aparece al intentar buscar el SAP de las ceras, ya que normalmente no se utilizan para la elaboración de jabones (supongo que por su elevado coste y dificultad para encontrarlas) y hay pocas publicaciones al respecto .


Desgraciadamente no he podido conseguir índices de saponificación de otras ceras, por lo que hago un cálculo aproximado del SAP de las demás.Si alguien puede aportar cualquier índice, sería estupendo añadirlo a este post.


PRÁCTICA

Si usted va a utilizar cualquier cera para la elaboración de cremas bálsamos o jabones, debe asegurarse de que su origen es el correcto, es decir, compre en lugares que le resulten de confianza, que vendan materia prima para la elaboración de cosméticos. Después infórmese sobre las características de la cera (origen, características físicas, punto de fusión, etc). A mi me gusta la cera de abejas amarilla, la que huele a miel, hay otra más oscura, menos filtrada, pero tiene muchas "impurezas" y me resulta menos agradable añadirla al jabón.
Una vez elegida la cera que vamos a utilizar para nuestros jabones, es la hora de comenzar. Yo recomiendo poner del 1 al 2% de cera del total de las grasas, con esta cantidad será más fácil el manejo, evitaremos que se "acelere" la traza, etc, etc. Para ser sincera, yo suelo añadir más cantidad de cera (del 3 al 4%) porque me encanta la plasticidad que da a algunos jabones, es todo cuestión de gustos, ganas y práctica.

Colocaremos la cera en una olla (preferiblemente de fondo grueso que permita la consevación del calor). Trabajaremos con fuego muy bajo -mejor en hornillo eléctrico-, es mejor tardar más que quemar la cera y estropearla. Recuerden que en la elaboración del jabón las prisas nunca son buenas. Esta es la forma que yo utilizo, pero seguro que hay otros métodos igualmente efectivos.



La cera deberá fundirse lentamente, nunca debe salir humo, si es necesario retiraremos la olla del fuego e iremos removiendo con suavidad y repitiendo la operación, Lo ideal sería fundir la cera al baño maría, si es una pequeña cantidad, es lo más adecuado y la cera mantendrá sus propiedades, pero el proceso es mucho más lento. También lo podemos hacer en el microondas, pero personalmente no me gusta. Recuerde que si utiliza el microondas debe utilizar un recipiente de cristal que admita altas temperaturas.

Podríamos hacer el proceso al revés, es decir, calentar el aceite y añadir la cera hasta que se funda, pero no veo necesario someter al aceite a ese calor durante tanto tiempo.

No debemos salpicar de cera fundida las paredes de la olla (en lo posible), ya que estas salpicaduras se enfrían con rapidez y pueden molestarnos posteriormente.

El siguiente paso es añadir los aceites. Iremos añadiendo aceites y mantecas en orden de menos a más delicados. Recomiendo añadir el aceite de oliva que soporta bien temperaturas altas (160-200º). Por ejemplo, la manteca de karité es mejor no someterla a altas temperaturas, solo la necesaria para que funda, no la añado a la cera de abejas fundida sin haberla mezclado previamente con por ejemplo aceite de oliva. La manteca de cacao por ejemplo se funde con unos 36-38º.

Una vez fundida la cera (65º), añadiremos poco a poco los aceites sin dejar de remover: pese una cantidad de aceite que sea aproximadamente el triple del peso de la cera que hemos fundido y caliéntelo un poco (si el aceite está muy frío, solidificará la cera rápidamente). Cuando digo poco a poco, es poco a poco, un hilo de aceite sin dejar de mover, para que ambas sustancias se mezclen entre si. Si añadimos de golpe el aceite frío, la cera se enfriará por el cambio de temperatura y costará más mezclarlos.También podemos calentar previamente el aceite, lo cual facilitará el manejo. Soy partidaria de calentar lo menos posible los aceites, es preferible trabajar más con las varillas y menos con la temperatura.

Si la temperatura ambiental es baja, pronto veremos que nuestra mezcla de grasas y cera se va volviendo opaca, esto es natural porque se va solidificando, pero es "peligroso". Si la mezcla se enfría demasiado tendremos que volver a fundirla, lo que no me gusta demasiado. Por eso, es importante que la temperatura de la lejía sea la misma que la de los aceites que ya tenemos preparados y fundidos.

Como normalmente la cantidad de cera que hemos añadido a los aceites es pequeña, no habrá mayor problema en conseguir la traza normal del jabón, eso si, todo lo hace la práctica. Recomiendo mover enérgicamente más con varillas que con batidora si la cantidad de cera es grande para evitar una traza espesa y de difícil manejo.

Jabón de la Reina elaborado con cera de abeja

Si desean ampliar información sobre las ceras, les recomiendo la página Natural Cosmetics, también la página El mundo de los lípidos, son lugares estupendos para aprender y consultar.

Fuentes: EcuRed,  Códice Catingón,Saponification Chart, Mendrulandia. Universidad de Texas (sobre la extracción de cera candelilla),http://biomodel.uah.es/model2/lip/inicio.htm, http://beatrizachaval.blogspot.com.es/2012/02/cera-de-abejas.html, 

Fotografías: J.Torregrosa, La vida lúcida, Google


Espero que les guste.
Si desea corregir o ampliar la información sobre las ceras estaré 
encantada de añadirlo a este post.

Saludos y hasta pronto.