miércoles, 23 de julio de 2014

Bodas-Wedding






Uno de los acontecimientos más importantes para una pareja es su boda. Es un día en el que se celebra su unión eclesiástica o civil ante todos sus familiares y amigos. 


En Nubes de Jabón intentamos mimar al máximo a los novios, poniendo todas las facilidades a nuestro alcance para que reciban el mejor producto. Unos meses antes del enlace suelen estar angustiados porque quieren que todo sea perfecto y siempre parece que falta tiempo... Por eso hay que ser previsores y encargarlo todo con meses de antelación, sobre todo cuando hablamos de productos artesanos.





 

Con la boda de Julia y Javi, en Mallorca, cerramos nuestra temporada de primavera-verano en cuanto a eventos se refiere. Les hicimos pastillas de jabón de sesenta gramos, elaborados con aceites de oliva virgen, coco, ricino y manteca de karité, enriquecidos con seda y vitamina E. 

El aroma fue uno de los detalles más importantes de estos jabones, ya que Julia, la novia, se decantó por aceites esenciales cítricos. Para conseguirlo, utilizamos aceites esenciales de lima, limón, lemongrass, citronela y patchulí.









A todas las parejas, a nuestros novios y novias, os deseamos una larga y agradable vida juntos. Y por supuesto agradecemos la confianza que habéis puesto en nosotros.

Ahora, continuamos trabajando en los eventos de otoño-invierno.

Saludos y hasta pronto.




miércoles, 9 de julio de 2014

Rico: Jabón de romero y cacao



La manteca de cacao pura es una grasa de origen vegetal muy versátil. Se extrae del haba del cacao (del árbol cacaotero). "En 1828 un químico holandés logró separar la parte sólida de la parte grasa de la pasta de cacao y consiguió eliminar gran parte del sabor amargo. En otras palabras lo que hizo fue separar la cocoa de la manteca de cacao, lo que permitió generar más manteca de cacao"

Se utiliza tanto en alimentación como en productos cosméticos. Su aroma es realmente delicioso, si tienen la oportunidad de olerla y tocarla sabrán de lo que les hablo. Las mujeres africanas la utilizan para mantener una piel hidratada, protegida y elástica.

El punto de fusión de la manteca de cacao es similar a nuestra temperatura corporal (36-37,5º), por lo que es realmente fácil manipularla. Es sólida a 20 grados centígrados. Puede utilizarse como bálsamo corportal, bálsamo labial (pura o mezclada con aceites, aceites esenciales, ceras, etc), es utilizada también en la elaboración de cremas, labiales, etc.

En los jabones, aporta dureza, persistencia de la espuma y un buen acondicionado.

Después de todo lo dicho, adivinarán que me gusta mucho la manteca de cacao, la utilizo en muchos de mis jabones, sobre todo en los que quiero conseguir resultados especialmente hidratantes, en jabones suaves y cremosos. Un ejemplo son estos "sencillos" jabones, compuestos por aceite de oliva virgen (macerado de romero), aceite de coco y manteca de cacao pura. Tienen un sobreengrasado del 11%, por lo que son ideales para mantener limpia y suave la piel de toda la familia (especialmente en verano, en que estamos expuestos al sol, cloro, etc).




Están aromatizados con aceites esenciales de romero, patchulí y lemongrass. Tienen ya cinco meses de curado, por lo que el aroma se ha definido perfectamente, es muy agradable.





La fórmula tiene también vitamina E, seda, y un toque de arcilla verde.










Espero que les guste.

Saludos y hasta pronto.


jueves, 15 de mayo de 2014

Nice, jabón de baobab y avellana


Baobab
Hay cosas que salen casi sin pensar, que son fáciles, agradables, sencillas. Cosas que salen bien, que nos gustan y no nos importa repetir una y otra vez. Todos necesitamos un tiempo de soledad, aunque solo sea un rato al día. 

Hacer algo que te gusta y te hace sentir realmente bien, sonreír por dentro, tal vez solo sea caminar, bañarte, leer, pintarte los labios o comer un trozo de chocolate, qué sé yo..., cada uno tiene sus pequeños secretos, esos que no comparte con nadie porque a nadie le importan. Todos necesitamos sentirnos bien aunque solo sea un breve momento cada día. No me refiero a una felicidad absoluta, ni a esa felicidad finjida, sino a un placer totalmente personal, que no se comparte con nadie porque no necesitamos a nadie para disfrutarlo.

Mi tiempo feliz de hoy ha sido fotografiar estos jabones que elaboré en febrero (ya ven, cada loco con su tema). Hacía una mañana luminosa, ideal para buscar un lugar adecuado, colocar las pastillas y dejarse llevar por su aroma a lavanda, ámbar y naranja.





Flor de baobab
La fórmula está compuesta por aceites saponificados de oliva virgen extra, coco, palma, avellanas, baobab y manteca de karité. También vitamina E y micas para los colores. Es un jabón graso, pensado para el lavado facial diario o para la ducha, con un alto acondicionado. 

El aroma (lavanda, ámbar y naranja) recuerda los perfumes masculinos, aunque no está pensado especialmente para ellos.























Principito: Los corderos comen arbustos, ¿no es verdad?
Piloto: Sí, es verdad.
-¡Ah! ¡Qué contento estoy!
No entendí porque era tan importante que los corderos comieran arbustos. Pero el principito añadió:
-Por lo tanto, ¿también comerán baobabs?
Hice notar al principito que los bobabas no son arbustos, sino árboles grandes como iglesias y que, aunque llevara consigo todo un rebaño de elefantes, ese rebaño no podría con un solo baobab.
La idea del rebaño de elefantes hizo reír al principito:
-Habría que ponerlos uno encima de otros…
Pero advirtió con acierto:
-Antes de crecer, los baobabs empiezan por ser pequeños. 

El principito Antoine de Saint-Exupéry 



Espero que les gusten los jabones y por supuesto El Principito.

Saludos y hasta pronto.

lunes, 21 de abril de 2014

Macerado oleoso de laurel y romero paso a paso. Step by step







Estos días he tenido la suerte de pasar unos días en un pueblecito alejado de la ciudad y la contaminación. Lo que es bueno para la mente y el cuerpo, también puede ser aprovechable para hacer jabón.

Precisamente es en esos lugares rodeados de naturaleza es en los que debemos aprovechar para hacer nuestras recolecciones de plantas para jabones (o para otros usos). Hay que evitar las plantas que hayan sido fumigadas. Si únicamente se han regado agua de lluvia, mejor que mejor. También hay que ser respetuosos con el medio, y no "arrasar" con todo lo que tengamos por delante, muy al contrario, intentaremos cortar las plantas con cuidado, evitando dañarlas o despoblar, por supuesto nunca cortaremos plantas protegidas. Siempre es conveniente llevar unas tijeras, para no andar dando tirones a las plantas.


Entre otras, yo recogí ramas de romero y laurel (incluyendo sus bayas ya muy maduras). Una vez en casa, las lavé para eliminar restos de polvo (siempre pueden portar bichos, larvas o deposiciones de pájaros o insectos). Después las dejé secar y me puse manos a la obra para elaborar un macerado oleoso. Para secar las hojas hay varios métodos, pero uno sencillo es escurrirlas bien y colocarlas en una bolsa de maya, con un simple secador de pelo (a baja temperatura) conseguiremos que queden bien secas.

Hacer macerados oleosos con con plantas secas es más "seguro" que hacerlos con plantas frescas (como en este caso), el motivo es bien sencillo, las plantas frescas tienen agua en su interior. La mayoría de las plantas tienen un 80-90% de agua (por ejemplo las herbáceas, o las hojas jóvenes), cuando compramos las plantas secas, ese agua se ha eliminado. Durante el proceso de macerado, el agua de la planta se mezclará con el aceite que utilicemos, por lo que las medidas se verán alteradas (en el caso de plantas leñosas como las del laurel y el romero la cantidad de agua es menor, si recolectamos hojas "viejas", la cantidad de agua se reduce). Otra cuestión a tener en cuenta es que ese agua puede macerar con el paso de los días y llegar a estropear nuestro aceite, así que utilicemos este aceite lo antes posible para evitar "disgustos". 

Una forma sencilla de secar plantas en casa, es limpiarlas y colocarlas extendidas entre hojas de papel absorvente y prensarlas con mucho peso (los libros son excelentes para esto). Al cabo de un tiempo, nuestras plantas habrán perdido el agua y estarán perfectas para hacer nuestros macerados e infusiones.

Continuando con el proceso de hoy, corté las hojas de laurel en trocitos, y desprendí las hojas de romero de las ramas más leñosas que eliminamos. 

Una vez hecho esto, es el momento de elegir el aceite. Si tenemos ya preparada la fórmula, basta con utilizar uno de los aceites que vayamos a utilizar. Es importante tener en cuenta dos factores: lo sensible que sea ese aceite al calor (ya que vamos a utilizar el método en caliente para el macerado) y el poder extractivo de ese aceite, cuanto menos cantidad de ácido oléico tenga un aceite, mayor capacidad de extracción tendrá (más capacidad de extraer las propiedades de la composición de la planta), por ejemplo los aceites de girasol, soja, maíz, colza y aceite de almendras dulces.





Colocamos las hojas en un bol, y añadimos la cantidad de aceite que deseemos (en mi caso, hasta cubrir las hojas). Utilicé aceite de girasol.



Seguidamente, trituré esta mezcla tal y como se ve en la fotografía siguiente:


Ahora es el momento de añadir la vitamina E, que nos ayudará a evitar el enranciamiento. Como vamos a hacer la extracción con calor, pondremos el 2% del peso del aceite en vitamina E y mezclamos con unas varillas.


Una vez hecho esto, colocamos la mezcla en un bote de cristal limpio, y cerramos con fuerza la tapadera para evitar que se derrame el contenido.


Es el momento de preparar el baño maría, tan sencillo como colocar el bote en una olla llena de agua. Esta olla la pondremos al fuego, a intentando conseguir una temperatura más o menos constante de 45º durante tres horas.


Cuando pasen las tres horas, retiramos la olla del fuego, y dejamos que se enfríe antes de sacar el bote.

Seguidamente haremos un doble colado, uno con un colador más grueso, y otro con uno de tela. Si queremos que el jabón tenga "tropezones", hacerlo exfoliante, etc, no tenemos porqué hacer un filtrado tan exaustivo.


Primer colado

Filtrado

Hemos llegado a nuestro objetivo, ya tenemos un macerado o extracto oleoso de laurel y romero, este es el color del aceite, un intenso verde oliva. Y el aroma... ha invadido mi estudio durante toda la tarde, olor a campo, a verde, a primavera.

Guarden estos aceites preferiblemente en botellas de cristal, en un lugar fresco y oscuro hasta el momento de su uso.




Próximamente haré el jabón y hablaremos de las propiedades del laurel y del romero.

Hasta entonces, les deseo lo mejor.

Espero que les guste.

Saludos y hasta pronto.





miércoles, 16 de abril de 2014

Siraku, jabón de cerveza



"La primavera ha venido.
Nadie sabe cómo ha sido.
La primavera ha venido.
¡Aleluyas blancas
de los zarzales floridos!"

"Nubes, sol, prado verde y caserío
en la loma, revueltos. Primavera
puso en el aire de este campo frío
la gracia de sus chopos de ribera
Los caminos del valle van al río
y allí, junto al agua, amor espera"

                 Antonio Machado


A mi la primavera me agota, reconozco que es la estación del año ideal, al menos en el lugar en el que vivo. Los días son largos y templados, las noches frescas. Me gustan los prados floridos, el olor de los geranios, las abejas, la manga corta, el color del cielo... pero la primavera deja mi cuerpo medio roto, cansado y somnoliento, no lo puedo evitar, no es una cuestión de actitud, me pasa cada año y como cada año se pasará.

 Mientras tanto, con el motor a ralentí, voy haciendo lo que puedo, y lo que puedo hacer hoy es enseñarles mis jaboncitos de cerveza. Una nueva remesa que me ilusiona especialmente.

Tienen ya cuatro meses de curado ¡estupendo!. El paso del tiempo juega a nuestro favor, y en este caso se han endurecido las pastillas y se han afianzado los aromas de una forma extraordinaria. Un jabón recién hecho puede oler bien, pero es el paso de los meses lo que nos dirá realmente el aroma que tiene la pastilla. Puede ocurrir que un aroma demasiado potente a la larga se suavice, convirtiéndose en un olor lleno de matices, diferente a los que habitualmente utilizamos.




Lúpulo

La fórmula está compuesta por aceites saponificados de oliva (macerado de lúpulo, lavanda y regaliz), coco, maíz, palma y girasol. También infusión de regaliz, cerveza (Guinness) y arcilla blanca.



Aromatizado con aceites esenciales de patchulí, clavo, árbol de té, menta y sándalo.














Espero que les guste.
Pasen unos felices días de descanso.

Saludos y hasta pronto.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Dulce: Jabón de aguacate y yogur griego


Es casi milagroso que un puñado de tierra y una semilla se transformen en la carnosa, nutritiva y colorida carne de las frutas. Siempre lo pienso cuando como sandía, plátano, mango, aguacate... Nada tan natural y sano como un buen bocado de fruta fresca.
En esos momentos casi tengo la tentación de ser vegetariana, aunque creo que me resultaría imposible renunciar al pescado y al queso. 
Ahora que llega el buen tiempo podemos hacer mil combinaciones de frutas, verduras y legumbres que sin duda alegrarán nuestro día a día. 

Por otra parte nuestro aparato digestivo agradecerá una buena dosis de productos vegetales a diario.


Hay ingredientes de origen vegetal (además de los aceites y mantecas) que podemos añadir a nuestros jabones, enriqueciendo así la fórmula. En este caso utilicé la pulpa del aguacate, que se parece en su composición al sebo de la piel, y por ello es muy utilizado para el cuidado de la piel seca, escamosa y en vía de envejecimiento. Muy completo en vitaminas A, B, C, D, E, H, K, PP


Pensando en un jabón cremoso, añadí también yogur griego, que aporta suavidad y acondicionado a nuestra piel.
 




La fórmula está compuesta por aceites saponificados de oliva virgen, aguacate y coco, también manteca de karité, pulpa de aguacate, yogur griego, vitamina E y un toque leve de fragancia de Talco.













Espero que les guste.

Saludos y hasta pronto.


lunes, 3 de marzo de 2014

Jabón de la Reina



Si, otra tanda de nuestro querido Jabón de la Reina, y es que siempre es agradable tenerlo en la despensa jabonera. Esta es la primera tanda del año, sigue curándose en el secadero, cuantos más meses mejor, aunque ya está listo para su uso.




La fórmula está compuesta por aceites saponificados de oliva virgen extra, coco y maíz, enriquecido con manteca de cacao y estearina de palma. Además, tiene cera de abejas, miel y propóleo, también vitamina E.


 



 Las pastillas están aromatizadas con aceites esenciales de naranja, romero y lavandín y un suave toque de fragancia de franguipani.

Es un jabón espumoso y con alto acondicionado, para todo tipo de pieles.














* Las pastillas se presentan en formato redondo (40 gr) 
y formato de corte normal  (100 gr).


Espero que les guste.
Saludos y hasta pronto.